El banner puede verse perfecto mientras los tags se disparan en cuanto carga la página - antes de que nadie pulse „aceptar“. En la UE eso es una responsabilidad real. Observamos el orden real de los eventos y te decimos qué se disparó y cuándo.
Medimos cuándo se dispara cada plataforma respecto a la decisión de consentimiento. Todo lo que envía datos antes de „aceptar“ se señala - la brecha RGPD más común.
¿Los tags de publicidad y analítica están de verdad controlados por el estado de consentimiento, o la integración es cosmética? Comprobamos la señal, no solo el banner.
Si gcs dice G100 (denegado) pero los datos siguen fluyendo, se ignora el consentimiento. Detectamos esa contradicción.
Email o teléfono en URLs o parámetros de evento es a la vez una infracción de términos y un problema RGPD. Lo sacamos a la luz.
Esto no es asesoramiento legal. Verificamos técnicamente cuándo se disparan los tags, qué señales de consentimiento se envían y si se transmiten datos antes de la decisión del visitante.
Un consentimiento mal cableado no solo arriesga una multa - también corrompe tus datos en silencio. Los tags bloqueados cuando no deberían pierden conversiones; los que se disparan cuando no deberían las inflan. En ambos casos tus informes y tu puja aprenden de cifras equivocadas.
La comprobación gratis ya señala el timing del consentimiento en tu página de inicio. La auditoría completa recorre todo el trayecto.